El señor Sú, las dedicatorias


Esta canción se la dedicamos a Juan, que estuvo ahí cuando todos pensaban que solo podíamos dedicarnos a la petanca; a Baldiri, que siempre tuvo una palabra amiga aunque las cosas salieran desastrosamente mal; a Rebeca, por su kit de supervivencia en situaciones inhóspitas; a Luis, que nos sacó del peor de los malentendidos con un único y despreocupado abrazo; a Jonas, que sirve los mejores tequilas de toda Nicaragua; a Petit, que supo siempre reconducirnos por los caminos que a todos nos convenían; a Paula, cómo no dedicarle a Paula almenos un ínfimo porcentaje de todo lo que ella nos ha dedicado a nosotros; al padre de Rubén, por llevarnos aquella noche de infierno de Noviembre al pub irlandés más roto de Barcelona; a Brenda, por sus clases de inglés entre despedidas y reencuentros; a Leandro, por su interminable y esperanzadora verborrea...

Y en fin, sucedió que así, poniéndose a dedicar, dedicaron la canción a todos sus contactos y a todas sus relaciones generando una enciclopedia de las dedicatorias, algo así como una biblioteca de Babel de las dedicatorias o una sucesión de Fibonacci de las dedicatorias o, en definitiva, una infinitud de comparaciones de lo metafóricas que pueden pretender ser las dedicatorias hasta el punto de llegar a compararlas con las propias dedicatorias en una especie de autoreferencia entre dedicatorias y comparaciones de dedicatorias con sujetos y escenas de dedicatorias, rizando el rizo hasta cerrarlo en una última y definitiva dedicatoria que debería dedicarse a sí misma la última de las comparaciones de dedicatorias, una dedicatoria que sería tan sencilla que bastaría con decir Basta, no dedicamos esta canción a nadie, negamos el concepto de dedicatoria y rehusamos su ejercicio de una vez por todas como si fueramos el más terco Bartleby y abandonásemos muy de repente la actitud dedicatoria para entrar también muy de golpe en un estricto y espeluznante silencio con el que, de paso, estaríamos expresando sin vergüenzas, etiquetas o prejuicios, la más indómita e inclasificable dedicatoria que jamás se le haya dedicado a una comparación de dedicatorias dedicadas a escenas y relaciones de dedicatorias ni, por supuesto, a ninguna dedicatoria.